Segunda entrada tras esta primera dedicada al almuerzo de trabajo a que fui invitado en la sede del Consejo General de la Abogacía Española para tratar el tema de la abogacía y de las redes sociales.
Esta la voy a dedicar a reflexionar sobre la presencia en las redes sociales. En mi opinión hay un error básico en la presencia en las redes sociales, se tenga la profesión que se tenga y que deriva de una frase que se ha hecho famosa en relación a internet que no es otra que "hay que estar en internet". Esta frase así dicha, con esa categorización, no tiene gran diferencia a decir "hay que estar en las páginas amarillas" o "tienes que tener una placa". Es conveniente estar en las redes sociales y en internet? Pues muy probablemente sí, pero no necesariamente. Y desde luego no hay que estar de cualquier manera dado que aunque parezca algo de perogrullo hay muchas maneras de estar.
Este planteamiento de hay que estar en redes sociales, que tiene también la vertiente de tienes que tener una web en internet, puede conducir a errores perjudiciales para el profesional, como hemos estado reflexionando en el encuentro a que me refiero.
Una frase que repito mucho es que las redes sociales son un medio para un fin. No son un fin en si mismas.
Muchos abogados se están aproximando a las redes sociales y menos al mundo de los blogs, pensando que son un fin. Que hay que estar. Muchos de ellos simplemente observan lo que entienden que son casos de éxito, abogados que parecen haber triunfado en la red o en la web, sin reflexionar adecuadamente tanto sobre el propio concepto del triunfo (¿que es triunfar en internet?) como sobre el hecho de que obtener una determinada capacidad de influencia o de reconocimiento (conceptos que trataré en otras entradas) no deriva del mero hecho de abrirse una cuenta en twitter o tener un blog.
Hacerse una cuenta en una red social es sencillo, de lo más sencillo que hay, pero una vez que hemos abierto esa cuenta ¿que pasa?
Entender que las redes sociales son un medio supone entender que son un medio de comunicación. Y no me estoy refiriendo a un concepto de carácter jurídico, sino que son un medio a través del cual podemos desarrollar una estrategía de comunicación. Como medio, las redes sociales no son LA estrategia de comunicación. En nuestra estrategia de comunicación utilizaremos diversos medios. Y como elegiremos y usaremos esos medios? Teniendo en cuenta QUE queremos comunicar, A QUIEN se lo queremos comunicar y COMO lo queremos comunicar.
En el encuentro a que hago referencia en relación a la Abogacía coincidíamos en que son dos sectores diferenciados a los cuales se ha de dirigir la comunicación: uno los profesionales, los abogados; el otro el resto de la ciudadanía.
Y la mayoría parecíamos ser coincidentes en que probablemente habría que diseñar dos políticas de comunicación.
A título de ejemplo de esto que estoy tratando he comentado en la comida que a mi personalmente no me interesa la cuenta en tuiter de Carlos Carnicer que podeis ver aqui, porque tiene un perfil muy institucional. Que personalmente a mi no me interese no quiere decir que esa sea una estrategia equivocada. Lo sería si la estrategia fuera conectar conmigo. Si el objetivo es otro y se está consiguiendo entonces no lo es.
El colectivo de profesionales y el de ciudadanos son dos colectivos muy diferentes, por lo que necesariamente la estrategia de acercamiento y comunicación a los mismos ha de ser diferente. Ello se puede observar por ejemplo si analizamos quienes son los seguidores de la cuenta de Carlos Carnicer como Presidente y de la propia Abogacia que tiene más de 19000 seguidores en tuiter. Mayoritariamente profesionales. Ello indica que pueden ser herramientas adecuadas para conseguir los objetivos de la citada comunicación, que además, me consta están definidos, como se deriva del extracto del estudio que nos han facilitado.
Queda por tanto el otro colectivo, la gran pregunta. ¿Como sintonizamos con la ciudadanía? Probablemente este haya sido el tema central de conversación y sobre el que ha pivotado la mayoría de nuestras intervenciones, existiendo también discrepancias, desde quien defiende que se está llegando en la comunicación a este sector a quienes pensamos que no se han conseguido transmitir muchas de esas ideas. Todos coincidíamos sin embargo en la importancia de dirigir acciones de comunicación que nos sirvan para sintonizar con el conjunto de la ciudadanía española lo cual supondría reforzar el valor y consideración como profesionales. También sobre el papel que en esta labor tendríamos los abogados que tenemos presencia en la red y cierta capacidad de influencia.
Aun así, como comentabamos en la comida, debemos ser conscientes de que no todo el mundo está en las redes sociales por lo que a través de ellas no llegamos al cien por cien de nuestro objetivo, lo que refuerza la necesidad de que la estrategia en Social Media sea complementada con otras acciones de comunicación. A ello dedicaré una tercera entrada en lo relacionado con la ciudadanía, que tiene que ver con muchas acciones en las que estamos embarcados, como las tasas judiciales.
viernes, 15 de noviembre de 2013
jueves, 14 de noviembre de 2013
ABOGACIA Y REDES SOCIALES. ENCUENTRO EN EL CONSEJO GENERAL DE LA ABOGACIA I
13 de Noviembre de 2013. Hoy en la sede del Consejo General de la Abogacía Española he tenido el placer de compartir una comida a la que he sido invitado con el objeto de hablar sobre la relación de la abogacía con el Social Media. Sobre esta invitación ya desarrolle una entrada en este blog de la que surgió un interesante intercambio de ideas, algunas de las cuales he podido aportar en el curso de la comida y que espero pueda traducir en otras entradas distintas también.
Además de Carlos Carnicer presidente de la Abogacía, el director del equipo de comunicación y otros profesionales del CGAE como Lucas Blanque de sus servicios jurídicos al que tenía ganas de conocer después de tiempo de seguirnos en tuiter, hemos participado un grupo de abogados heterogéneo con interés y presencia en el Social Media y con los que, salvo con Francisco Pérez Bes también nos seguiamos en tuiter. Ahora Paco y yo ya nos seguimos :)
Así, estábamos invitados Elisa de la Nuez editora de Hay Derecho un blog de excelente calidad jurídica y con claro conocimiento de la comunicación; Veronica del Carpio también bloguera, con un ingente esfuerzo personal a sus espaldas en la lucha contra las tasas judiciales y con la que me ha agradado comprobar que compartimos carácter y cierta incontinencia verbal y tendencia a meter el dedo en la llaga; Carlos Guerrero, autor de un blog de tremendo éxito y claro caso de desarrollo de una marca personal en social media, con los pies muy en la tierra, con el que comparto la importancia de una visión estratégica; David Maeztu gran conocedor del derecho TIC, con muchas ideas en común y del que la mejor definición que puedo dar es que él me define a mí como su "hermano gemelo malo"; Francisco Pérez Bes, abogado de empresa, moderado y talentoso y con una cuenta de tuiter de contrastada calidad; y yo, que llevaba varios días pensando cual era la razón de ser uno de los seis elegidos.
Con el anterior párrafo me he puesto en riesgo de ganarme varios expedientes disciplinarios de STOP PELOTAS en cuanto lean esto Luis Abeledo y Emilio Aparicio (de los cuales diría que no hubieran desentonado en la reunión, pero no lo puedo decir porque me abrirían otro expediente). Pero la sincera descripción no es gratuita. La elección de los seis se sustentaba precisamente sobre esa heterogeneidad, yo diría que complementaria. Perfiles más combativos, más técnicos, con mayor implicación social, pero con un elemento común. A todos nos gusta la Comunicación. Con mayúsculas.
Y es que en esta entrada, dejando para más adelante otras cuestiones, me voy a centrar en esa idea. Porque ideas han salido muchas, pues lo cierto es que en un agradable clima (es lo que tiene conocerse previamente de tuiter) mientras disfrutábamos de los entrantes en la terraza con unas inmejorables vistas, y luego ya sentados a la mesa tras la presentación inicial de Carlos Carnicer, sin mayor dilación nos hemos metido en harina enlazando unas ideas con otras, sin tapujos y expresando de forma diáfana nuestras opiniones. Y es de agradecer no sólo poder decir las cosas claras sino sentir que nuestros interlocutores, que incluso en algún momento podían sentir criticada alguna de sus acciones, han permitido que se pudiera hablar y opinar sin paños calientes. Lo cual querido lector no es habitual, y por ello es de agradecer, porque además demuestra profesionalidad.
Y finalizo esta entrada dejando pendiente para otras posteriores las concretas cuestiones tratadas con la temática principal de nuestra conversación y que también es uno de los mayores méritos a agradecer al CGAE. En el fondo hemos estado hablando de Comunicación. Y puede parecer sorprendente que ensalce esta cuestión, pero es que lector, el mundo de la abogacía, salvo honrosas excepciones, nunca le ha dado la importancia debida a la comunicación, como he comentado tangencialmente en otras entradas de este blog.
Y es obligado que agradezca al CGAE que se le de esa debida importancia a la comunicación, tanto la dirigida al propio colectivo de profesionales como la dirigida al conjunto de la ciudadanía, como medio de enganche con estos colectivos. Y también me ha sorprendido gratamente comprobar que el Social Media es importante para el CGAE y que sean conscientes de la necesidad de que los abogados gestionen adecuadamente el uso de las redes sociales y su presencia en internet; habiendo realizado un estudio de esta cuestión.
Y dejo las cuestiones de mayor profundidad para otras entradas, que han girado entre otras cosas, con como poner en práctica una mejor Comunicación.
Y aqui una entrada sobre esta cuestión en el blog de Carlos Guerrero
Editado: la información contenida en la página web del CGAE sobre este encuentro, citando este blog
Editado: la información contenida en la página web del CGAE sobre este encuentro, citando este blog
domingo, 10 de noviembre de 2013
20 N LAS TASAS JUDICIALES
Hay dos mareas ciudadanas que se dejan notar con diferencia: la verde (Educación) y la blanca (Sanidad). Ambas están relacionadas con dos derechos fundamentales y es difícil que no encontremos un enganche con las mismas. Si tienes hijos, o si tienes nietos, o si tienes sobrinos o algún familiar, o sin siquiera tener hijos eres consciente de la importancia de la educación para el desarrollo del país. Parecido podemos decir de la Sanidad, tarde o temprano has de pasar por un médico o tienes la mala suerte de que alguien cercano tenga una enfermedad grave. Ambas mareas no han de hacer un especial esfuerzo en comunicar con la ciudadanía para encontrar simpatizantes en sus protestas. No hace falta leerse la LOMCE si ves que la comunidad educativa se muestra mayoritariamente en contra. Qué decir de esas continuas movilizaciones a la que acuden rieteradamente colectivos que identificamos como privilegiados como los médicos.
Ay la Justicia. La Justicia es más importante que esos derechos, pues es la misma garantía de los mismos. Sin administración de Justicia no hay derechos. Y sufriendo como sufre un ataque brutal por parte del actual ministro sin embargo la ciudadanía nada conoce al respecto o si conoce parece no importarle.
Hay que tener en cuenta que la administración de Justicia ha estado de por sí siempre poco valorada, y en mi opinión con bastante criterio, por lo que es difícil que algunos ciudadanos piensen que la cosa va a peor. Y que a diferencia de lo que he señalado más arriba, un ciudadano no preve siquiera hipóteticamente el tener que pasar por la misma. No es algo que entre dentro de su escenario previsible, por lo que poco le preocupa. Le preocupa sí cuando ha de acudir a ella, cuando como expreso en esta entrada pone una demanda laboral y le señalan el juicio para dentro de un año. Pero aparte de aquel que obligatoriamente acude a ella (pocos demandan o acuden a la misma por gusto) y tiene algo pendiente, es difícil que el ciudadano se preocupe por como se presta. Y más en estos momentos en que el ciudadano suele estar abrumado de preocupaciones y por tanto tiene su propia escala de prioridades. Si además el ministro Gallardón hábilmente miente y tacha las protestas como corporativistas, peor lo tenemos.
En este escenario era importante:
Nada de eso se ha hecho. Salvo excepciones de unos pocos Colegios que han mantenido día tras día una visibilización de la disconformidad con las tasas judiciales. Ahora, a pocos días vista, se convocan unas concentraciones en protesta contra las tasas judiciales. Llevamos meses callados, sin sintonizar con la sociedad, sin comunicar con la misma, sin buscar su engarce, sin ofrecer apoyo. Y en cuatro días queremos hacer todo ese trabajo? Que apoyo social vamos a tener en una concentración de estas características cuando el porcentaje de abogados que acudieron el año pasado fue reducido?
Que hacemos con una protesta en la que solo haya juristas? reforzar el discurso del ministro de que son protestas corporativas.
A pesar de todo, iré a esas concentraciones, porque entiendo que es mi obligación en la lucha contra las tasas injustas como ya se pronunció la Audiencia Nacional. Pero no nos engañemos, no se trata de que llevemos un año sin sintonizar con la sociedad. Llevamos décadas.
Aun así hay compañeros que demuestran una gran calidad personal con un compromiso en la lucha contra las tasas judiciales y otras medidas que afectan a la Administración de Justicia pensando en una mejor Justicia para los ciudadanos. Y todos ellos estarán allí.
Puedes complementar esta visión con otras entradas de otros blogs en relación a las protestas contra las tasas judiciales
En el blog de Raúl Gámez
En el blog de Verónica del Carpio
Ay la Justicia. La Justicia es más importante que esos derechos, pues es la misma garantía de los mismos. Sin administración de Justicia no hay derechos. Y sufriendo como sufre un ataque brutal por parte del actual ministro sin embargo la ciudadanía nada conoce al respecto o si conoce parece no importarle.
Hay que tener en cuenta que la administración de Justicia ha estado de por sí siempre poco valorada, y en mi opinión con bastante criterio, por lo que es difícil que algunos ciudadanos piensen que la cosa va a peor. Y que a diferencia de lo que he señalado más arriba, un ciudadano no preve siquiera hipóteticamente el tener que pasar por la misma. No es algo que entre dentro de su escenario previsible, por lo que poco le preocupa. Le preocupa sí cuando ha de acudir a ella, cuando como expreso en esta entrada pone una demanda laboral y le señalan el juicio para dentro de un año. Pero aparte de aquel que obligatoriamente acude a ella (pocos demandan o acuden a la misma por gusto) y tiene algo pendiente, es difícil que el ciudadano se preocupe por como se presta. Y más en estos momentos en que el ciudadano suele estar abrumado de preocupaciones y por tanto tiene su propia escala de prioridades. Si además el ministro Gallardón hábilmente miente y tacha las protestas como corporativistas, peor lo tenemos.
En este escenario era importante:
- haber mantenido un calendario escalonado y sostenido de reivindicaciones
- haber unido y apoyado otras protestas de otros profesionales relacionados con la justicia como jueces, secretarios judiciales, etc.
- haber realizado un esfuerzo comunicativo de como la situación actual perjudica y perjudicará a los ciudadanos; traduciendo lo que los profesionales sabemos, a un lenguaje comprensible para el ciudadano
- que la abogacía hubiera estado involucrada en esas otras mareas, apoyando y ayudando a las mismas, informando de las posibilidades de hacer valer sus justas reivindicaciones allá donde hay que hacerlas valer: en los Tribunales
- huir de actos clásicos de protesta: concentraciones, etc. y buscar nuevas vías de trasladar la misma sin perjudicar a los ciudadanos.
Nada de eso se ha hecho. Salvo excepciones de unos pocos Colegios que han mantenido día tras día una visibilización de la disconformidad con las tasas judiciales. Ahora, a pocos días vista, se convocan unas concentraciones en protesta contra las tasas judiciales. Llevamos meses callados, sin sintonizar con la sociedad, sin comunicar con la misma, sin buscar su engarce, sin ofrecer apoyo. Y en cuatro días queremos hacer todo ese trabajo? Que apoyo social vamos a tener en una concentración de estas características cuando el porcentaje de abogados que acudieron el año pasado fue reducido?
Que hacemos con una protesta en la que solo haya juristas? reforzar el discurso del ministro de que son protestas corporativas.
A pesar de todo, iré a esas concentraciones, porque entiendo que es mi obligación en la lucha contra las tasas injustas como ya se pronunció la Audiencia Nacional. Pero no nos engañemos, no se trata de que llevemos un año sin sintonizar con la sociedad. Llevamos décadas.
Aun así hay compañeros que demuestran una gran calidad personal con un compromiso en la lucha contra las tasas judiciales y otras medidas que afectan a la Administración de Justicia pensando en una mejor Justicia para los ciudadanos. Y todos ellos estarán allí.
Puedes complementar esta visión con otras entradas de otros blogs en relación a las protestas contra las tasas judiciales
En el blog de Raúl Gámez
En el blog de Verónica del Carpio
martes, 5 de noviembre de 2013
JUICIOS UN AÑO DESPUES
Es habitual en Zaragoza que en el orden social se señalen juicios a un año vista. Es decir que si presentamos la demanda ahora, el juicio será señalado para octubre, noviembre o diciembre de 2014. De hecho la última demanda de despido que presenté, hará un mes de ello, ni siquiera me ha sido notificada su admisión a trámite.
Hoy tenía un juicio para que se reconociera una incapacidad total. El tema ha tenido más vicisitudes, pues siendo el accidente en 2009 hubo dos procesos de incapacidad y en uno de ellos en pleno acto del juicio hubo que desistir para que de dictaminara nueva resolución. Aún así las fechas son esas, accidente en 2009 demanda en 2012 y juicio en 2013.
Voy a ser sincero. No se afronta igual un juicio cuando el tema esta caliente que cuando ya ha transcurrido un tiempo considerable.
Una sensación de agotamiento se extiende por todas las partes, por el abogado, por los peritos que no recuerdan con la misma exactitud los detalles, en el propio interesado que, no se muy bien como definir, ve que su tema es enjuiciado cuando es algo que ya pertenece a su pasado. En este caso además para determinar si puede o no puede trabajar lo que implica un examen de si durante todos estos años podía o lo podía trabajar. Como vamos a decir ahora algo distinto a lo ocurrido durante los últimos años? Y como va a estar alguien sin trabajar durante años esperando a que un juez diga si puede o no puede trabajar.
Y uno, como abogado, ha de luchar también contra esos efectos del paso del tiempo que pueden generar una sensación de ausencia de importancia en la decisión judicial. Insisto, no es lo mismo resolver sobre algo que ha pasado hace poco que sobre algo que paso hace años. Tengo la sensación de que la exigencia judicial no es la misma.
Quien no sufre todo esto? El demandado. El responsable. El tiempo juega a su favor y no le perjudica.
Por eso repugna tanto un ministro de justicia que habla de saturación en los juzgados pero nada hace para solucionar estos señalamientos inaceptables. A un año vista. Y en algunos sitios a más.
lunes, 4 de noviembre de 2013
ALMUERZO DE TRABAJO SOBRE REDES SOCIALES
He sido invitado a participar el próximo 13 de noviembre en la sede del Consejo General de la Abogacía Española con Carlos Carnicer, presidente de la misma, en un almuerzo de trabajo junto a otros seis compañeros juristas, como "abogados con presencia consolidada en la red".
El objetivo del encuentro parece ser reflexionar y dar ideas sobre la participación de nuestro colectivo en las redes sociales.
Al margen de mi inicial sorpresa por estar en tan selecto grupo donde están entre otros expertos juristas y comunicadores que nos seguimos mutuamente en tuiter como Veronica del Carpio, David Maeztu, Carlos Guerrero o David Bravo y que alguien me considere a la altura de ellos; entiendo que puede ser una reunión muy productiva en la que transmitir la necesidad de la abogacía de utilizar las redes sociales para una mejor comunicación con el conjunto de la sociedad.
Considero de notable interés que se tenga en cuenta la importancia de las redes sociales, y en mayor medida por nuestros representantes. No se trata solo de que la presencia en redes sociales sea conveniente, sino que de aquí a poco tiempo debería considerarse como imprescindible. En otras entradas de este blog he reflexionado sobre la importancia de la comunicación y además sobre como las TIC pueden mejorar la participación de los profesionales en aquellos órganos que les representan. Algo no exclusivo de mi profesión, sino extensible a todas los profesionales y también a toda la ciudadanía.
Es importante entender que no basta con la mera presencia en redes sociales, y que las redes sociales son un medio para un fin, no el fin en si mismo. Para ello hay que entender como prioritaria la comunicación y por tanto tener claro el mensaje que se quiere comunicar. No basta con tener presencia en redes sociales sino tenemos claro QUE vamos a comunicar y con que OBJETIVOS.
Como ejemplo de ello, me gustaría que esta entrada en el blog posibilitara que vía bien en los comentarios a la entrada o bien directamente en mi dirección de mail, pudierais aportar ideas para trasladar y reflexionar en el mencionado encuentro, algo que me pidió también un colega de tuiter @apariciosan
Os invito por tanto a participar y aportar
El objetivo del encuentro parece ser reflexionar y dar ideas sobre la participación de nuestro colectivo en las redes sociales.
Al margen de mi inicial sorpresa por estar en tan selecto grupo donde están entre otros expertos juristas y comunicadores que nos seguimos mutuamente en tuiter como Veronica del Carpio, David Maeztu, Carlos Guerrero o David Bravo y que alguien me considere a la altura de ellos; entiendo que puede ser una reunión muy productiva en la que transmitir la necesidad de la abogacía de utilizar las redes sociales para una mejor comunicación con el conjunto de la sociedad.
Considero de notable interés que se tenga en cuenta la importancia de las redes sociales, y en mayor medida por nuestros representantes. No se trata solo de que la presencia en redes sociales sea conveniente, sino que de aquí a poco tiempo debería considerarse como imprescindible. En otras entradas de este blog he reflexionado sobre la importancia de la comunicación y además sobre como las TIC pueden mejorar la participación de los profesionales en aquellos órganos que les representan. Algo no exclusivo de mi profesión, sino extensible a todas los profesionales y también a toda la ciudadanía.
Es importante entender que no basta con la mera presencia en redes sociales, y que las redes sociales son un medio para un fin, no el fin en si mismo. Para ello hay que entender como prioritaria la comunicación y por tanto tener claro el mensaje que se quiere comunicar. No basta con tener presencia en redes sociales sino tenemos claro QUE vamos a comunicar y con que OBJETIVOS.
Como ejemplo de ello, me gustaría que esta entrada en el blog posibilitara que vía bien en los comentarios a la entrada o bien directamente en mi dirección de mail, pudierais aportar ideas para trasladar y reflexionar en el mencionado encuentro, algo que me pidió también un colega de tuiter @apariciosan
Os invito por tanto a participar y aportar
sábado, 2 de noviembre de 2013
GALLARDON Y LA MEDIACION
La mediación es un excelente sistema de resolución de conflictos. El mismo se caracteriza por facilitar la comunicación entre las partes, son estas las que llegan a un acuerdo y son por tanto propietarias y responsables de su cumplimiento, y todo ello en un proceso con menor coste temporal, económico y emocional que los sistemas tradiciones de resolver los conflictos, que además, como en el caso de los juzgados no garantizan una solución eficaz al problema planteado.
Sin embargo el planteamiento con el cual se está vendiendo la mediación por parte del ministerio de Justicia obedece a oscuras intenciones. Se está articulando un sistema por el cual se pretenden crear dos cauces de resolución de conflictos.
Uno el sistema tradicional. El acceso a los Tribunales de Justicia que actualmente se ve limitado por las tasas judiciales. De lo que aquí se trata es de reducir el uso de estos tribunales solo para determinados colectivos de privilegiados y que quien no pueda pagar los costes del mismo, fundamentalmente la tasa, acuda a la justicia gratuita.
Y que pasa con aquellos que no son unos privilegiados y que no cumplen los requisitos para la concesión de la justicia gratuita? El plan ministerial es sencillo, que todo ese colectivo acuda a la mediación.
Para que este plan funcione, la mediación habrá de configurarse como un sistema eminentemente barato y sin coste para el Estado. Como se está promoviendo? Generando una burbuja de mediadores que se está "formando" sin criterio ni control, sin un reglamento que establezca contenidos ni duración mínima de los cursos, para que una vez haya un elevado número de ellos, la propia competencia entre mediadores conduzca a una reducción misérrima de precios.
No solo eso. Ese sistema alternativo de resolución de conflictos le resulta totalmente gratuito al Estado, que no ha costeado esa formación, que no tiene que invertir en infraestructuras ni va a tener costes de personal.
Este escenario no redunda en favor de la mediación. En absoluto. Un sistema crudo de competencia de precios, sin una formación controlada ni unos mínimos para el ejercicio profesional, redundará con toda seguridad en baja calidad de prestación de los servicios.
Pero esto poco importa el Ministerio, centrado en satisfacer los intereses de unos pocos.
viernes, 1 de noviembre de 2013
MATRIMONIOS ANTE NOTARIO
En el Consejo de Ministros de ayer, se informó en relación al anteproyecto de jurisdicción voluntaria, norma que podemos entender de necesaria adapatación a estos tiempos. Habrá que examinar el texto, sin embargo las portadas se han ido hacia una de las novedades introducidas, la posibilidad de celebrar matrimonio o divorcio (al menos uno de los excónyuges es dado a celebración por ello) por los notarios.
Fuera de cuestiones de índole práctica (creo que no hay nada menos romántico, si es que una boda lo es, que hacerlo ante notario y desde luego en una notaría) y de que no acabo de creerme que el coste se reduzca a 95 euros de arancel (¿el acta previa, la celebracion del matrimonio y la escritura solo 95 euros?) así que seguro que veremos como se aplican más aranceles o conceptos; y al margen de que será cuestión potestativa el hacerlo ante notario, manteniendose la posibilidad de encargado del Registro Civil o Alcalde, no me gusta lo realizado por lo que implica.
La justificación dada es concentrar en los juzgados aquellas funciones que exclusivamente supongan el ejercicio de potestad jurisdiccional; y desde luego resulta vergonzoso oír al Ministro justificar en el colapso de los juzgados en relación a los divorcios de mutuo acuerdo. Si tuvieramos ministros y políticos decentes cada vez que realizaran una afirmación de estas características utilizarían datos, como número de procedimientos de este tipo y media de resolución de los mismos. Lo cierto es, y por eso no sacan ningún dato, es que el colapso que pueda haber en los juzgados no tiene nada que ver con estos procedimientos que además por lo general, suelen ser resueltos con gran agilidad (mes o mes y medio para los divorcios de mutuo acuerdo).
Soy persona que no cree en el matrimonio y al parecer el ministro tampoco debe creer mucho, pues reduce el mismo a una mera manifestación de voluntad contractual, privandole de otro tipo de aderezos que durante siglos le han dado los juristas y hasta tal punto lo descontextualiza que lo identifica con otros contratos que se pueden celebrar ante notario, como una compraventa o el otorgamiento de poderes. Si el matrimonio se ha dotado de un especial rito en su celebración lo es por algo, porque socialmente (equivocadamente insisto) así se ha considerado y de ahí la importancia de quien son los celebrantes: juez y alcalde.
No me gusta que aquellos trámites a los cuales se baja de escalafón, como hace el ministro, pasen a ser otorgados a personas o entidades que pueden lucrarse con ellos. Esta no deja de ser el primer aviso de la privatización de otros muchos. Se empieza con algunos sin excesiva relevancia y que hasta pueden parecer ventajosos, pues vease como se vende esta modificación: se harán más rápidos y baratos. Pero no deja de ser el primer paso en una senda peligrosa.
Aquellas acciones tradicionalmente asociadas a la administración de justicia y que quieran sacarse de este ámbito no deberían salir del ámbito público. ¿Por qué ha de estar habilitado un notario y no otro interviente? ¿un abogado? ¿un procurador?
Hay quien dice que no deja de ser un regalo o compensación vía ingresos para esas notarías colaboradoras necesarias en la burbuja inmobiliaria y que ahora incluso realizan EREs. Sin embargo el caramelo es pequeño e insulso si el único rédito obtenido son 95 euros. Muy mal tendrían que ir sus maltrechas economías para pelear por tales migajas. No, insisto. El negocio es el que vendrá, esta no es más que la punta del iceberg, la primera cucharada de la medicina. La privatización en la justicia.
Doy fe.
Fuera de cuestiones de índole práctica (creo que no hay nada menos romántico, si es que una boda lo es, que hacerlo ante notario y desde luego en una notaría) y de que no acabo de creerme que el coste se reduzca a 95 euros de arancel (¿el acta previa, la celebracion del matrimonio y la escritura solo 95 euros?) así que seguro que veremos como se aplican más aranceles o conceptos; y al margen de que será cuestión potestativa el hacerlo ante notario, manteniendose la posibilidad de encargado del Registro Civil o Alcalde, no me gusta lo realizado por lo que implica.
La justificación dada es concentrar en los juzgados aquellas funciones que exclusivamente supongan el ejercicio de potestad jurisdiccional; y desde luego resulta vergonzoso oír al Ministro justificar en el colapso de los juzgados en relación a los divorcios de mutuo acuerdo. Si tuvieramos ministros y políticos decentes cada vez que realizaran una afirmación de estas características utilizarían datos, como número de procedimientos de este tipo y media de resolución de los mismos. Lo cierto es, y por eso no sacan ningún dato, es que el colapso que pueda haber en los juzgados no tiene nada que ver con estos procedimientos que además por lo general, suelen ser resueltos con gran agilidad (mes o mes y medio para los divorcios de mutuo acuerdo).
Soy persona que no cree en el matrimonio y al parecer el ministro tampoco debe creer mucho, pues reduce el mismo a una mera manifestación de voluntad contractual, privandole de otro tipo de aderezos que durante siglos le han dado los juristas y hasta tal punto lo descontextualiza que lo identifica con otros contratos que se pueden celebrar ante notario, como una compraventa o el otorgamiento de poderes. Si el matrimonio se ha dotado de un especial rito en su celebración lo es por algo, porque socialmente (equivocadamente insisto) así se ha considerado y de ahí la importancia de quien son los celebrantes: juez y alcalde.
No me gusta que aquellos trámites a los cuales se baja de escalafón, como hace el ministro, pasen a ser otorgados a personas o entidades que pueden lucrarse con ellos. Esta no deja de ser el primer aviso de la privatización de otros muchos. Se empieza con algunos sin excesiva relevancia y que hasta pueden parecer ventajosos, pues vease como se vende esta modificación: se harán más rápidos y baratos. Pero no deja de ser el primer paso en una senda peligrosa.
Aquellas acciones tradicionalmente asociadas a la administración de justicia y que quieran sacarse de este ámbito no deberían salir del ámbito público. ¿Por qué ha de estar habilitado un notario y no otro interviente? ¿un abogado? ¿un procurador?
Hay quien dice que no deja de ser un regalo o compensación vía ingresos para esas notarías colaboradoras necesarias en la burbuja inmobiliaria y que ahora incluso realizan EREs. Sin embargo el caramelo es pequeño e insulso si el único rédito obtenido son 95 euros. Muy mal tendrían que ir sus maltrechas economías para pelear por tales migajas. No, insisto. El negocio es el que vendrá, esta no es más que la punta del iceberg, la primera cucharada de la medicina. La privatización en la justicia.
Doy fe.
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