jueves, 7 de diciembre de 2017

NO ES PAIS PARA BLOGS VIEJOS

¿Sigue siendo un blog jurídico una herramienta útil? Como buen abogado debo contestar "Depende". Y eso sin ser gallego. Y es que un blog tiene muchas utilidades, con lo cual alguna de ellas se mantiene. Así muchos blogs empezaron y eso es algo que siempre es importante para mi, como un sistema de almacenar información jurídica para ser rescatada con posterioridad. Así que sin duda, esa funcionalidad permanece inalterada.

Pero el tratar este tema en este momento, cuando habitualmente suele coincidir con cerrar el año y aún faltan unos (poquitos) días para ello, en relación a la lectura de este artículo en el cual se menciona el blog como una herramienta de mejora de la reputación y que a la par, un 66% de los encuestados en la encuesta que menciona el artículo manifiestan haber conseguido algún cliente a través de él.

Por otra parte, ando unos meses dandole vueltas a mi relación con el mundo blogger, pues esa palabra, "relación", define con bastante precisión el vínculo entre autor y blog. Y es que en mi caso este año he escrito mucho menos en mis blogs, y previsiblemente acabaré el año en torno a la mitad de entradas que los dos años con más profusión escritora 2014-2015 en todos ellos.

¿A que se debe esto?
  1. En primer lugar a la falta de tiempo sin duda. Una entrada a la que le quieras imprimir calidad jurídica (este blog en concreto no busca precisión jurídica con lo que el tiempo es inferior) puede llevar tranquilamente una hora o una hora y media. Atender a tres blogs, más el poco trabajo que implique moverlo en redes sociales (yo le destino muy poco tiempo a esto) es de difcil combinación con mi situación personal, tras haber montado un despacho con un proyecto innovador y que en estos primeros momentos (un año) implica dedicar tiempo a muchas tareas consumiendo el tiempo que se le puede dedicar al blog.
  2. El convencimiento de que cada vez se visitan y se leen menos blogs, en lo que incide en mi opinión dos cuestiones esenciales. Una el mayor "ruido", al entenderse como una herramienta positiva para el SEO no hay web de abogados sin blog, muchos de ellos de una calidad ínfima pues lo único que prima es el publicar si es que se publica. Esto hace que entre tanta paja sea difícil encontrar grano. La segunda cuestión es que el consumidor de información no está dispuesto a destinar mucho tiempo en encontrar información y quiere píldoras, con lo cual cada vez se lee menos
  3. Como indicaba, el vínculo entre autor y blog es una relación y las relaciones sufren altibajos, a veces estás más centrado y otras menos en esa relación y buscas satisfacciones en otros sitios que te llenan más
  4. Cada vez hay menos comunidad en el mundo blog, es raro que se hagan comentarios, o vínculos (no me refiero a enlazar o linkbuilding) entre los bloggers.


Con ocasión de coincidir con Jorge Morell en el hackathon "Hack the Justice", uno de los bloggers que intervienen en el artículo y con el que (y con otros) intercambiamos impresiones hace años en los premios Derecho en Red en Logroño sobre la misma cuestión le pregunté sobre su opinión sobre el estado actual de la blogosfera jurídica, comentandome impresiones similares a las vertidas en el artículo. Quizás como hablabamos, lo importante en estos momentos es la diferenciación (ante la saturación de blogs), que lo que compartas tenga un valor añadido propio (obvio) y muy probablemente la especialización del blog, que sea una temática no tratada en muchos blogs.

En mi opinión sobran muchos blogs y es momento de explorar otras alternativas de comunicación, quien sabe si más visuales (no me refiero a vlogs) y los blogs que se mantengan revisar su aportación a la blogosfera.

jueves, 23 de noviembre de 2017

HACK THE JUSTICE

Lo prometido es deuda. Ya unos días después de la finalización del Hack The Justice y la vuelta de Madrid, con las emociones aposentadas, os voy a contar mi experiencia personal en el hackathon.

Como os decía en esta entrada hacía mucho tiempo que tenía ganas de participar en un hackathon. El viernes viajando en coche a Madrid con los amigos Sonsoles Valero y Pedro García no paramos de hablar con ilusión y ganas de llegar y participar. Y allá que llegamos a la Nave donde se iba a celebrar el hackathon. Llegamos con tiempo y nos dirigimos a la puerta para encontrar el lugar donde se celebraría donde el guardia de seguridad nos preguntó a donde íbamos. La cara que puso al decirle que íbamos a un Hackathon es innenarrable. Tuve que contenerme para aguantarme la risa, no fuera a ser que no me dejara entrar.


Hacka ... qué?

El viernes a las 17:30 mientras iban llegando los más rezagados, se explicaron las ideas (10) que había que desarrollar y que fueron seleccionadas en la fase de concurso de ideas. Algunas de ellas explicadas por los autores de las mismas pues muchos de ellos también acudieron a esta fase a colaborar en el nacimiento de sus hijitas.

Explicadas las mismas, se formaron los equipos que iban a desarrollar cada una de ellas buscando que contuvieran profesionales de la informática, juristas y especialistas en marketing y consultoría de empresa. Tras unas exposiciones por parte de Everis en relación al Dataset y el emprendimiento, contamos con una sesión sobre visual legal design.

Y a partir de ahí a crear y trabajar. Tuvimos que definir y concretar la idea que se nos había asignado para tener un objetivo claro de la herramienta a desarrollar, tras esa primera decisión de equipo a toda velocidad pensamos en una marca y un diseño corporativo al menos inicial, utilizando técnicas de brainstorming y para poder seleccionar la marca así como ir consultando el registro de marcas. Pensamos que era buena idea empezar a mover las redes sociales desde ya para lo que utilizamos esencialmente twitter.

Ya por la noche no podía conciliar el sueño pues mi cerebro estaba hiperactivo pensando mejoras a lo que habíamos decidido hasta ese momento, supongo que a mis compañeros de equipo les pasaría lo mismo. Así que el sábado por la mañana tras aportar todos ideas y recoger las mejoras nos repartimos el trabajo y nos pusimos a trabajar cada uno en la tarea o tareas asignadas, los unos a desarrollar una landing page, otros a ir trabajando en la aplicación, otros definiendo la idea y generando contenido, recogiendo datos que hubiera en la dataset y en otras partes, moviendo las redes sociales buscando el testing de especialistas y ver si íbamos correctamente orientados, generando la información que debería contender la app, pensando las funcionalidadades que la misma iba a tener y a salto de mata recogiendo ideas relacionadas con el desarrollo posterior y el plan de negocio.

A la par, recibiendo sugerencias del mentoring del Instituto de Innovación Legal que nos hacían ampliar el trabajo al aspecto de las evidencias digitales así como buscar aplicar los conocimientos adquiridos en visual legal design.

¿Suena estresante? Dejémoslo en intenso. Además era la primera vez que trabajabamos juntos y teníamos que afinarnos tanto personalmente como en la utilización de herramientas como Trello y sistemas de trabajo en agile.

Pero también hubo tiempo para otras cosas, como desvirtualizar a otras personas que nos conocíamos por RRSS y conocer a mucha gente nueva, distinta y variada.

Al acabar el día la sensación era de cansancio pues al fin y al cabo, aunque hubiera paradas y tiempo para tratar con los integrantes del resto de equipos, era un constante trabajo y proceso creativo compelidos por el reloj, pues el domingo a las 12:00 se presentaban las herramientas ante el jurado, es decir, menos de 48 horas para hacer todo el trabajo que he contado más arriba. 


Mis compañeros de Quierete Viva trabajando

Así que el domingo, a rematar y finalizar todo lo que se podía incluyendo preparar la presentación pues estábamos en un concurso y queríamos ganarlo. No por competitividad, pues el hackathon se desarrolló en general con una ausencia de competitividad mal entendida. Ya el sábado por la tarde viendo como se materializaba la idea y que parecía que el enfoque era adecuado, útil  y necesario, los integrantes de mi equipo teníamos claro que ganasemos o no ganásemos íbamos a intentar finalizarla y terminar el trabajo tras el hackathon. Pero claro, el ganar el premio era importante para poder ayudar a esa finalización.

Así que llegó el momento de la presentación ante el jurado, momento que me generó nervios que hacía tiempo que no sentía y que se disiparon en el mismo instante de comenzar. Sabía que se necesitaba rotundidad y fuerza, centrar la atención en el momento en que la aplicación resulta útil, la denuncia de violencia de género, momento especialmente intenso para las víctimas y que era esencial transmitir la importancia de ese momento y la necesidad de una app como la que habíamos diseñado. Respaldado por todo mi equipo, trasladé la idea de la aplicación para que a continuación mis compañeros explicaran por un lado el desarrollo de la misma efectuado durante el hackathon y luego, lo que habíamos dejado para desarrollos posteriores y nuestra planificación de cómo ejecutarlo. Tras las preguntas del jurado, donde quedó claro que teníamos previsto con claridad el escenario posterior, puedo decir sin falsa modestia que nos quedó una presentación rotunda.

Finalizada, pues fuimos los cuartos en exponer, solo quedaba esperar tranquilamente a que se presentaran las restantes y a que el Jurado deliberara y decidiera las ganadoras.

En el momento de anunciar las ganadoras, estaba tranquilo y confiado. Confiado porque pasara lo que pasara, habíamos hecho un buen trabajo y teníamos el convencimiento de que íbamos a ir adelante sí o sí. Aún así por dentro estaba el gusanillo que quería ser ganador. Y entonces se dijo el nombre de la primera ganadora "quierete VIVA", nuestro equipo. Reaccionamos con cierta timidez, como si no nos lo creyeramos.  Y luego ya con una sonrisa en los labios y gran satisfacción a esperar las otras dos ganadoras que también fueron dos de mis preferidas. Y recibimos la guinda de llevarnos también el premio a la aplicación más accesible. Así que la satisfacción fue completa.

Luego vinieron las enhorabuenas, fotos de grupo, y el prolongar esos increíbles momentos con otros participantes del hackathon en un clima de compañerismo y amistad.

Volví a Zaragoza como en una nube, con mucha alegría y sintiendo que había pasado un fin de semana mágico.

En otras entradas os iré hablando del proyecto "quierete VIVA". De como avanzamos, hoy tenemos nuestra primera reunión via Skpye para programar el trabajo, de la entrega de premios en el Ministerio de Justicia el próximo día 13 de diciembre.

Hoy quiero compartir con todos vosotros mi ilusión por participar de este proyecto, mi agradecimiento a Laura y Chusa por organizar un hackathon, mi muy especial agradecimiento a mis compañeros de equipo, mi intención de repetir en todo hackathon legal que sea posible y animaros a que vosotros también lo hagais. Es una suerte participar de un proceso creativo de estas características, aprender un montón y además hacerlo en una muy grata compañía y ambiente de camaradería.

viernes, 17 de noviembre de 2017

HACKATON

Hoy me voy de Hackathon. ¿Y qué es un hackathon?

Pues en el caso de un hackathon legal que es donde voy a participar, se trata de un encuentro de profesionales multidisciplinares, desde programadores a juristas pasando por expertos en gestión y marketing que trabajan colaborativamente durante un periodo de tiempo (este fin de semana) en el desarrollo de una aplicación legal.

Desde la realización del primer hackathon legal siempre había tenido ganas de acudir a uno y por unas circunstancias y otras no había podido participar. Esta vez gracias al Instituto de Innovación Legal voy a poder participar en #HackTheJustice


Durante 48 horas tendré la oportunidad de estar con amigos y conocidos, conocer gente nueva, aprender, trabajar colaborativamente y quien sabe si incluso ganar.

Me conformo con participar en la experiencia y aprender para poder más adelante germinar alguna de mis ideas en una app. Proyectos e ideas y momento vital de ejecutarlas.

A la vuelta, contaré la experiencia


domingo, 29 de octubre de 2017

SOLIDARILAW

Una entrada breve para no desviar la atención de lo esencial.

Fernando Díaz Marroquín (@fdodm en tuiter) ha trabajado la ley de sociedades de capital y realizado una obra jurídica comentando la misma y poniendola a disposición en abierto para toda persona que esté interesada en la misma. Abogados y otros juristas del ámbito mercantil alaban la calidad de la misma.

La ley de sociedades de capital comentada por Fernando Díaz la teneis en drive en este enlace

Lo que Fernando pide (que no exige, ahí está la grandeza de este hombre) es una DONACION a una de las dos entidades siguientes: la Fundación Garrigou o la Fundación Aladina. Os pongo a continuación los números de cuenta por si quereis contribuir.

También agradecería toda la difusión que le podais dar a esta iniciativa, que pone en valor los aspectos positivos de las redes sociales, la importancia de la comunidad (en este caso con efectos solidarios) y eleva a un nivel superior lo que ya de por sí era un importante trabajo (la ley comentada) con una inusual mentalidad colaborativa (puesta a disposición en drive).

Las cuentas bancarias donde efectuar la donación:

Fundación Garrigou: ES21 0081 0309 7700 0161 8772 (aquí teneis enlace para hacer donativos)

Fundación Aladina ES50 0049 1838 1122 1037 4758 (aquí teneis enlace para hacer donativos)

miércoles, 20 de septiembre de 2017

CONSEJOS ANTE UN DESPIDO

Estos meses están viniendo clientes a Espacio Pangea Abogados con está problemática, la de un despido, así que voy a hacer una pequeña recopilación de aspectos a tener en cuenta cuando hay un despido. Naturalmente no lo son todos y es necesario que quien sufra un despido acuda rápidamente a un abogado (luego explicaré por qué la celeridad) para poder analizar adecuadamente su caso. Pero veo importante el explicar unas cosas que observo que generalmente se desconocen:

1. Si bien es bastante fácil para un empresa (y cada vez más barato) para una empresa el despedir a un trabajador, el Estatuto de los Trabajadores establece la necesidad de unos requisitos mínimos. De este modo, SI EL DESPIDO NO CUMPLE LA FORMA aunque haya una causa para ello, EL DESPIDO SERA IMPROCEDENTE.

2. Si has trabajado en el mismo puesto de trabajo, pero HAS TENIDO CONTRATO CON DIFERENTES EMPRESAS, sobre todo si alguna o algunas de tus contrataciones ha sido con contrato temporal, ES MUY PROBABLE QUE LA INDEMNIZACION QUE TE DA LA EMPRESA ESTE MAL. Y en estos casos, no solo te corresponde una indemnizacion superior sino que también podríamos estar ante un DESPIDO IMPROCEDENTE

3. Cada vez es más fácil para la empresa despedir por CAUSAS OBJETIVAS (económicas, organizativas o productivas) pero SI LA CARTA DE DESPIDO ESTA MAL REDACTADA estaremos ante un DESPIDO IMPROCEDENTE



4. TODO DESPIDO HA DE SER MEDIANTE CARTA DE DESPIDO pero si el despido no tiene carta, porque por ejemplo el jefe te dice de palabra que no vuelvas, sería un DESPIDO VERBAL y por no cumplir los requisitos (ser por escrito) IMPROCEDENTE. En este caso, debes ir cuanto antes a un abogado.

5.NUNCA HAY QUE FIRMAR EL FINIQUITO (pues en la práctica totalidad de las ocasiones impediría reclamar) . El finiquito es el documento donde se recoge la liquidación y suele contener una redacción en la que el trabajador reconoce estar satisfecho y que no va reclamar contra la empresa. Sí que se puede firmar la carta de despido, que es el documento donde el empresario comunica el despido y las razones del mismo. Si tienes dudas no firmes o firma no conforme y LLEVA LAS COPIAS DE LOS DOCUMENTOS A QUE TE LO EXAMINE UN ABOGADO.

6. El PLAZO PARA RECURRIR es muy corto, VEINTE DIAS. De ahí la necesidad de ir cuanto antes a un abogado.

7. Antes de acudir a juicio, hay que hacer una CONCILIACION. Muchas veces podemos intentar sacar una INDEMNIZACION SUPERIOR A LA OFRECIDA en la negociación de la conciliación.

martes, 19 de septiembre de 2017

VIOLENCIA DE GENERO E HIPOCRESIA

Mi socia Laura dice que todo pasa por algo, y aunque le bromeo sobre ello con especticismo a veces el Universo que diría ella parece darle la razon.

Hoy me he encontrado casualmente con Carolina (nombre ficticio). Una víctima de violencia de género con una de las situaciones más aberrantes que he conocido nunca. Fui su abogado durante varios años en muchos (demasiados) procedimientos: las diligencias por la agresión que supuso la primera denuncia, OCHO quebrantamientos de condena, procedimientos civiles para fijar medidas con el menor, y otros juicios menores derivados de incumplimientos por el padre de regimenes de visita y mil (numero figurado) conflictos e incidencias. Devastador para cualquier persona.

Recuerdo que un día, pues naturalmente ya desarrollamos una relación especial que excedía de la meramente formal abogado - cliente, y existía la confianza para reflexionar conjuntamente sobre cosas, le dije, si un día te mata, escribiré un libro y se sabrá todo. Y es que sí, llegó un momento en que ambos normalizamos que podía ocurrir que un día la matara.

Carolina fue una víctima en un entorno rural. Carolina además no era de allí, era la de fuera. El comportamiento de Carolina era juzgado una y otra vez, el hecho de que denunciara, lo que hiciera con su vida y las decisiones que tomara posteriormente. Al cuarto o quinto quebrantamiento, ya no recuerdo bien, Carolina llegó a tener que abandonar el pueblo por miedo y venir a Zaragoza.

Recuerdo tras la primera denuncia y acordarse la orden de alejamiento (lo que realmente se llama medida de no acercamiento y no comunicacion) que tantas veces se quebrantó, la sensación que tuvimos todos de que iba a quebrantar, como así pasó.

Recuerdo en cada quebrantamiento el comportamiento complaciente de la Guardia Civil del pueblo para con el quebrantador, y que solo le faltaba no detenerlo y darle simplemente un rapapolvo verbal: "Agustín, hombre, no lo vuelvas a hacer, no seas malo" (Agustín también es un nombre inventado).

Recuerdo como cada denuncia era recogida con hostilidad, dando a entender que molestabamos con cada procedimiento.

Recuerdo tener que partirme la cara con cada quebrantamiento para pedir el ingreso en prisión preventiva, que se denegaba sistemáticamente.

Recuerdo que en cada uno de esos procedimientos penales, el fiscal no estaba presente.

Recuerdo también tener que pegarme (figuradamente claro) con todos hasta que al final conseguí que Carolina tuviera asignado un dispositivo electrónico para controlar el alejamiento de Agustín. Todo problemas para conseguirlo, gestionarlo y las incidencias posteriores.

Recuerdo cuando al fin conseguí que entrara en prisión preventiva

Recuerdo como el procedimiento principal y los quebrantamientos se eternizaban en su tramitación de diligencias previas por el deficiente funcionamiento de aquel juzgado

Recuerdo cuando salió de prisión preventiva y se reiteraron los quebrantamientos de todo tipo: comunicación, acercamiento.

Recuerdo cuando Carolina decidió por miedo venir a Zaragoza y tiempo después tuve que pelearme con las instituciones que supuestamente debían protegerla y darle una casa de acogida.

Recuerdo los problemas que tuvo Carolina con las "profesionales" que se supone que trabajan para ayudar a las víctimas.

Recuerdo su precariedad y problemas para mantenerse mientras nada ni nadie la ayudaba y ella intentaba rehacer su vida, con hijos menores a cargo.

Recuerdo perder (es difícil probar infracciones de acercamiento salvo las in franganti o notables, sin testigos) y recuerdo ganar otros juicios

Recuerdo cuando entramos en la dinámica de ingresos en prisión de Agustín por esas condenas hasta que tras varios años tras empezar ya habíamos acabado con todo y solo quedaba esperar a que saliera de prisión. Y recuerdo hablar y ser conscientes todos: ella, su nueva pareja, la guardia civil del nuevo pueblo donde vivía y yo, que cuando Agustín saliera de prisión algo gordo iba a pasar. Recuerdo tener todos la sensación de lo inevitable, de estar preparados, pero a la vez ser conscientes de que podía pasar.

Recuerdo más cosas que ahora no puedo contar pues significaría dar ya pistas definitivas para identificar la historia, algo que no voy a hacer.

Prefiero que ahora recordemos todos, cómo mientras Carolina sufría ese calvario solo me tuvo a mi, a su abogado. Todos los que debían ayudarla a protegerla, se pusieron de perfil, miraron a otro lado, la culpabilizaron y victimizaron, la bloquearon, le dificultaron todo. Y eran quienes tenían la responsabilidad de ayudarla y protegerla.

Por eso, ese día, le dije a Carolina, que si un día la mataba, escribiría un libro y lo contaría todo.

Y cuando digo que solo me tuvo a mi, no lo digo por mi, por mi ego o por reconocimiento. Hice lo mismo que hubiera hecho cualquier otro abogado. Lo mismo que hacen todos los días los abogados en los servicios de asistencia a mujeres maltratadas. Acudiendo a la hora que sea, de día o de noche, de madrugada, conduciendo kilómetros, escuchando y entendiendo, comprendiendo sus decisiones, apoyandolas frete a todos los que les juzgan. En la sombra, detrás, que es donde mejor se apoya. Sin buscar titulares, ni fotos ni entrevistas (como esas asesoras que se ponen de moda), sin levantar banderas de causas sin importarles la víctima concreta.

Porque todos esos que miraron para otro lado, son los que van dando lecciones, los que sueltan dogmas, los que imponen criterios y visiones. Los que quieren sentirse bien ellos mismos, mira cuanto hago y que implicado estoy. Los que dicen denuncia, denuncia, pero eso sí, luego no estarán ahí para partirse la cara cuando estén solas y nadie les apoye ni proteja, los que les da igual la soledad de la víctima ante el procedimiento penal donde solo contará con su abogado. Los que si les dices esto te acusan de ser cómplice con el maltrato. 

Ayer me dijeron eso en tuiter, mintiendo, dijeron que yo defendía que no se hiciera nada cuando agreden a una víctima. Me dijo eso alguien que seguro no ha estado en un juzgado de violencia de género ni una puta vez en su vida. Eso me dijeron ayer. Y hoy, me he encontrado a Carolina y como siempre que la veo, le he preguntado "¿todo bien Carolina? Y ella me sonríe y me dice, sí.

Y mi corazón se alegra.

jueves, 3 de agosto de 2017

VACACIONES

Ayer, el perfil en tuiter de la web todojuristas preguntaba a varias cuentas con presencia en las redes sobre las vacaciones en los abogados, de una manera ya dirigida pues daba a entender la inexistencia de las mismas con una absoluta desconexión, al dar varias opciones de atención a los clientes. La limitación de tuiter para estas respuestas hace que utilice el blog para ello.

Vacaciones sin desconexión no son vacaciones. Uno de los males de la manera de vivir la vida actual es no ser capaces de estar en el presente de lo que estamos haciendo, con pensamientos invasivos que nos hacen huir de vivir lo que estamos haciendo en ese mismo instante. Si estamos de vacaciones, estamos de vacaciones. No hay más.

El siguiente punto del debate, me dirán, ¿pero se puede? A lo que debo ponerme en plan "podemita" y decir SI, SE PUEDE. Y es que si no podemos es porque o verdaderamente no queremos o no sabemos como hacerlo. Lo primero por tanto es querer desconectar y descansar. ¿Lo queremos? Y es que la pregunta no es trampa, dado que cada vez hay más necios difundiendo un mensaje explotador por el cual las vacaciones y el descanso es algo malo y negativo. No. No lo es. Es Positivo y necesario para poder mantener un ritmo productivo y ser eficientes.



Siendo realistas hay muchas estructuras de despacho que dificultan estos periodos de desconexión. Y por otra parte, las nuevas tecnologías facilitan la existencia de prácticas invasivas por los clientes pero en muchas de ellas cuentan con el profesional como cooperador necesario: al dar el número móvil, al atender llamadas de clientes en el móvil mientras estamos en vacaciones, al no ser firmes en nuestra defensa ante terceros de la importancia de que se respeten nuestros tiempos de descanso, entre otros supuestos.

Y es que no debemos dejar a los clientes definir lo que es urgente y necesita de nuestra asistencia sino que somos nosotros quienes debemos mantener el poder de definirlo, con reuniones e información previa con los asuntos para delimitar las situaciones verdaderamente urgentes o estableciendo los adecuados filtros en la estructura del despacho.

Y antes de enfadarte porque alguien no está respetando tu derecho a descanso, recuerda que tú eres quien se lo está permitiendo.