domingo, 15 de noviembre de 2015

ESTAMOS EN GUERRA?

"Si, estúpido". Es lo que me contestaría más de uno en Tuiter estos días. El viernes noche me debatía entre un extraño embotamiento que me generaba la información que iba recibiendo por Tuiter sobre los salvajes acontecimientos en París junto con una maravillosa sensación que hacia años que no tenia de como una red social posibilitaba estar viviendo con inmediación lo que estaba ocurriendo a muchos kilómetros. Pero pronto esa sensación se fue diluyendo ante el impresentable comportamiento de muchos carentes de la capacidad de respetar las opiniones ajenas y que cada vez con mayor facilidad adoptan comportamientos agresivos en las redes sociales.

Curiosamente hoy hay un excelente artículo en el mundo por Enric González que atiende al título de esta humilde entrada. Y es que si estamos en guerra me gustaría saberlo claramente: contra quien y desde cuando. Para que dentro de unos años no puedan venir vergonzosos políticos a decir que no lo estábamos u otros a decir que si. Que por algo existen las declaraciones de guerra.

Y es que como occidentales estamos desorientados. Cuando lo que en otros sitios es el pan nuestro de cada día ocurre en nuestras casas sentimos al enemigo a las puertas (pero que enemigo?) y empezamos con el je suis esto y je suis lo otro, con lazos negros, filtros en nuestras fotos (todo ello tremendamente efectivo y solucionador). Y con insultos, con insultos hacia quien no piensa como tu.

Y es que la guerra lo justifica todo: la agresividad, la violencia, restringir derechos, y que salgan los cobardes bastardos a ajustar cuentas.

Mientras obviaremos cosas como que si estamos en guerra deberemos de una vez por todas entender la situación de los refugiados y nuestra obligación para con ellos. O que si los terroristas buscan acabar con la libertad y la democracia no le encuentro sentido a responder a sus ataques con menos libertad y menos derechos.

Pero mucho me temo que en realidad, Occidente no quiere atender las causas y resolver los problemas. Que lo que le preocupa no es la guerra sino tener al enemigo a las puertas. Y que para no tener esa sensación somos capaces de sacrificar cualquier cosa.

Y quizás por eso nadie nos ha explicado contra quien ni desde cuando estamos en guerra. También puede ser por lo que parece que estas cosas sólo nos las preguntemos los estúpidos y los gilipollas. Pero prefiero estar en este grupo que no en el de los intolerantes.

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