viernes, 1 de mayo de 2015

ABOGADOS: DIFERENTES Y MÚLTIPLES

Desde la perspectiva del ciudadano hay una serie de estereotipos sobre los abogados que inciden en la identificación en los mismos de unas características comunes. Es como si el abogado, como tal, tuviera una manera de ser particular y común a todos los ejercíentes. Dichos tópicos suelen salir en las más variadas conversaciones y a veces afectan al relación profesional pues quien se acerca por primera vez a un abogado muchas veces lo hace desde una deformación de la realidad propiciada por los mismos. Otras veces las malas experiencias lastran también la misma. Quizás sea divertido para otra entrada recoger muchos de esos tópicos sobre los abogados algunos de ellos radicados también en otros profesionales del derecho.

Pero la realidad es que hay muchas y notables diferencias entre abogados más allá de su mayor o menor profesionalidad, algo en común con otras profesiones. Teniendo elementos comunes derivados de su particular profesión también hay notables diferencias entre ellos dependiendo de su área esencial de dedicación profesional o de la manera de ejercer. Así son diferentes un mercantilista de un big tour a un penalista von su despacho individual. Un abogado generalista radicado en un pequeño despacho de pueblo de un laboralista de un sindicato en una gran ciudad. Incluso dentro de la misma ciudad hay diferencias, y no se trata solo de cuestiones relacionadas con la especialización o no, el tipo de despacho o la localidad en la que se ejerce. O la edad o trayectoria de los mismos.También la manera de entender el derecho o el ejercicio de la abogacía puede ser diferente aunque se compartan algunos de dichos aspectos.

Es algo que compruebo en cada asistencia a los congresos de extranjeros donde me encuentro con abogados muy distintos y muy similares a mi en el concepto de lo que entendemos por ejercicio de la abogacía. No en vano el abogado extranjerismo tiene unos elementos comunes y si ni entendiera la abogacía como una lucha constante por los derechos de los más parias contra la administración, no podría ejercer en dicho ámbito plagado de sinsabores y pocas alegrías aunque estas muy intensas cuando se dan.

El prototipo con el que se asocia al abogado suele ser muy distinto a la realidad del ejercicio de la abogacía. En torno al 90% de los abogados ejercen en pequeños despachos, bien solos o con un máximo de tres integrantes, una figura muy alejada de los abogados de los grandes o medianos despachos, a pesar de ser la inmensa mayoría el prototipo asociado es como digo muy distinto, gran parte de ellos se consideran no representados por sus instituciones (colegios y consejo general de la abogacía). Su participación en la vida colegial es mínima.

La semana que viene se celebra el Congreso de la abogacía con una temática que me parece interesante, con algunos muy buenos ponentes a los que conozco personalmente, pero no ha parecido despertar interés alguno en muchos abogados. Todo lo contrario. Es realmente un congreso de la abogacía o de solo una parte de la abogacía? Se atiende por el consejo general de la abogacía a esa pluralidad de abogados que antes he manifestado? Es un congreso dirigido a esa mayoría de ejercíentes a que hacia antes referencia?

Si lo es no ha sido entendido así 

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