martes, 8 de abril de 2014

EMPATIA ENTRE JUECES Y ABOGADOS

La presente entrada viene al hilo, no de esta otra, sino de los comentarios que hay en la misma, en el blog contencioso.es y titulada "30 cosas que como abogado me irritan de un juez". Y está relacionada con otras cosas que he comentado en este blog, como las ventajas para un abogado de tener twitter y ésta en la que hablaba de la habilidad de la empatía en la abogacía.

Precisamente uno de mis comentarios en la entrada de 30 cosas que como abogado me irritan de un juez, es que resumo gran parte de las mismas, y por lo tanto de los problemas de relación entre estos profesionales en la falta de empatía. Ojo. No solo de los jueces con los abogados, sino también al contrario. Y con otros profesionales.

Uno de los aprendizajes que me ha generado el uso de twitter deriva de la interrelación por medio de mi cuenta con la de otros profesionales, como fiscales y jueces. Y es que en el día a día de los juzgados es muy habitual que los jueces, secretarios judiciales y fiscales marquen deliberadas distancias con los abogados, creo que con un mal entendido fundamento en querer dar una imagen de independencia. Ya saben aquello de la mujer del césar.

Esto dificulta el debido conocimiento de nuestras funciones y labores, ante la inexistencia de espacios de puesta en común o de trato distendido, limitandose nuestro trato al profesional y cada uno desde su posición. Lo veo en determinadas opiniones (la lectura de los indicados comentarios es jugosa) o valoraciones, habitualmente sustentadas sobre generalizaciones.

Así me "divierte" observar determinadas apreciaciones según las cuales el abogado:

* no colabora con la Justicia. Miente, oculta información, dilata los procedimientos
* engaña. Por las razones expresadas
* es un pesado. Reitera innecesariamente las peticiones o se alarga en sus escritos o exposiciones orales.
* es un ignorante del derecho que además cobra mucho más dinero que el juez, que le supera ampliamente en conocimientos.

En definitiva un ser molesto cuya mera presencia enturbia lo que sería el desarrollo de una placentera profesión.

Al contrario es parecido

* el juez no se mira los asuntos, es un vago que le da igual los efectos de la sentencia
* el juez busca una salida fácil no sintiendose responsable de las decisiones que toma
* puedes estar semanas preparando una demanda y un juicio que el juez con una decisión caprichosa tirará todo tu trabajo por la borda
* el juez es un ignorante acomodado que aprendería derecho si se leyera las demandas o escuchara a los abogados
* el juez no escucha y ni siquiera disimula que no presta atención

Podría seguir ambas listas, no se si hasta 30 como Sevach. Lo cierto es que si lees esta entrada de una manera objetiva, no dejarás de observar que son todo prejuicios y generalizaciones, realizadas desde la interpretación de una realidad. Es decir, cómo vemos los abogados a los jueces y como nos ven a nosotros.

Pero ¿realmente es así? No.

Vuelvo al tema principal de esta entrada. Interactuar a través de twitter es productivo. Me ha ayudado a empatizar con jueces, fiscales, secretarios profesionales. Ver de qué se quejan. Ver como nos ven (la ventana de Johari). Entender mejor su función y su posición.

Entender el recíproco papel nos ayuda a mejorar en el ejercicio de la profesión. Sé que un buen profesional me va a escuchar, por lo que he de hacerle fácil su trabajo, ser sintético, no exponer con excesivas dilaciones (ojo que hay un tercer factor en la ecuación que es el cliente,el ciudadano que accede a la justicia haciendo valer derechos, al que también hay que entender y con el que hay que empatizar).

Aprendamos no solo que a través de twitter, blogs, internet en general podemos mejorar. Aprendamos que es bueno para todos la interacción y generemos esos espacios de puesta en común entre profesionales

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