lunes, 26 de mayo de 2014

¿PODEMOS CAMBIAR EL SISTEMA ELECTORAL?

Permitaseme el juego de palabras. Desde luego la noticia de hoy tras las elecciones al Parlamento Europeo es la irrupción de PODEMOS. En Aragón por ejemplo ha sido la tercera fuerza más votada.

Como dije en esta entrada sobre el bipartidismo mi intención no es hacer un análisis político, básicamente porque soy un nefasto analista político. A un amigo que lleva desde hace tiempo en la iniciativa de PODEMOS (podemos tiene más de esos cuatro meses de vida que le dan esos "periodistas" que escriben de lo que no saben) tanto por mi propia convicción como por mi tendencia al vacile le indicaba que no iban a sacar ni un eurodiputado. Error mayúsculo, y vaya por adelantado mi enhorabuena.

¿Puede afectar este resultado al sistema electoral? Debería. Estas son las razones:

* En mi opinión el voto a PODEMOS está claramente influenciado por el 15-M ese movimiento que muchos han querido dar por muerto y al que se ha querido denostar desde los medios de comunicación. No olvidemos que los medios de comunicación en nuestro país no pueden catalogarse de independientes y la prueba la tenemos en esos sondeos publicados en los días previos a estas elecciones que no daban ni un eurodiputado a PODEMOS. Lector te voy a contar un secreto, los sondeos publicados por los medios se manipulan. Interesaba que el voto a opciones políticas distintas a partidos con representación electoral previa, fueran entendidos como residuales, porque eso tendría un efecto disuasorio del voto hacia ellos. Ya sabes, el concepto del "voto útil". Como digo ha podido recoger mucho 15-M que no deja de ser un desencanto hacia las estructuras, hacia los partidos tradicionales, hacia el propio sistema político.

* Afecta al bipartidismo. De una doble manera, tanto en los resultados, por primera vez inferiores al 50% de los votos, como por demostrar una opción distinta a la clásica. Es cierto que las elecciones europeas tienen unas características propias y que en unas generales con sistema d'hondt el reparto les favorecerá. Aun así, no deberían confiarse. Ninguno de ellos puede sentirse ganador. Ni siquiera el Partido Popular.

* Afecta a partidos fuera del bipartidismo. Que no se engañen, todo resultado distinto a superar a un partido bipartidista o acercarse notablemente en numero de diputados a los mismos, es un fracaso. Y es un fracaso porque todo el voto de PODEMOS o de otras opciones nuevas debería haber ido a ellos. Quien ha votado a PODEMOS también ha mandado un claro mensaje a estos partidos, sobre todo a Izquierda Unida, que se ha visto superada en muchos sitios. No se confía en el sistema de partidos y a los partidos "de siempre" se les identifca con los males de los partidos del bipartidismo.

* Afecta a los movimientos sociales, claramente dispersos, atomizados, anclados en unas maneras de actuar ya superadas. Los ciudadanos quieren participar en procesos de cambio, pero están cansados de concentraciones y otras acciones convocadas por grupos claramente minoritarios. Han encontrado una opción y han apostado mayoritariamente por ella. Los ciudadanos comprometidos con el cambio entienden que el cambio pasa por la unión y no por la dispersión.

* Se enmarca en una clara orientación a nivel europeo de un voto de desencantados con el sistema. Podemos no tiene nada que ver con Le Pen, ni con Syriza, pero la razón del voto, en mi opinión es la misma. Es un voto que indica desafección con el sistema y se vota a una opción no vinculada al sistema. En cada país con unas características distintas.




Todo ello conduce como conclusión a que ha de ser el propio sistema democrático el que integre el descontento con el sistema democrático. Y ello pasa por un acto de valentía política, inicial, cual es la reforma de la ley electoral. Para evitar disensiones y no generar ciudadanos excluidos, con el actual panorama (el gráfico que pongo arriba es demoledor) se ha de revitalizar el sistema democrático generando en los ciudadanos verdaderas posibilidades de participar, de sentirse representados, de ejercer democracia de manera constante y no solo depositando un voto en una urna. Y ello insisto, pasaría por la reforma de la ley electoral.

Lo lamentable es que esa llave sigue en manos del bipartidismo, y en sus filas, no aparecen políticos con sentido de estado, ni con grandeza personal, sino una corte de arribistas, que pelean por cargos públicos y de baja calidad política. Incapaces de tal acto por el interés colectivo.

El siguiente paso? Las elecciones locales. Si PODEMOS sabe trabajar estructuras locales y no pierde el tiempo, lo más probable (recuerda que como analista político soy pésimo) es que mejoren sus resultados electorales. Mayor presencia y atención de los medios junto a ser considerados como una verdadera opción de cambio, conducirían a ello. Eso sí, seguro que asistimos a unas campañas orquestadas de demonización del movimiento, como ya pasó con el 15-M, pues han dejado de ser una simpática anécdota.

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