sábado, 19 de julio de 2014

ELEMENTOS DE UN CAMBIO EN LA ABOGACÍA

Continuando con las entradas dirigidas a explicar la estructura de mi ponencia el el curso "hacia una nueva abogacía" toca ahora tratar cuales serán en mi opinión los parámetros del cambio en los despachos de abogados.

Como decía en la entrada anterior adaptarse tanto a las demandas de los clientes como a un futuro escenario de competencia hace que uno de los parámetros del cambio sea la estructura del despacho: sede, tamaño, medios, etc. Ya no debemos pensar en un despacho tradicional ubicado en la zona "noble" de la ciudad sino adoptar soluciones imaginativas, diversas y plurales.

La perspectiva del conflicto. Los abogados trabajan el conflicto pero inmersos en la perspectiva tradicional de resolver el mismo. Tienen una visión institucionalizada y límitada ante el conflicto. Los abogados deben abrir el análisis del conflicto y aplicar las técnicas y habilidades de la resolución alternativa del conflicto.

La sociedad TIC. Si toda empresa y negocio ha de adaptarse a su entorno el abogado doblemente pues incluso la norma tal y como establece el código civil ha de ser interpretada según la realidad social del momento. Actualmente la sociedad está en un proceso de cambio en lo que respecta al uso de las TIC, proceso del que el abogado no puede ni debe quedar al margen. Lo cierto es que en mi opinión el sector de la abogacia no se esta adaptando adecuadamente.

La gestión de emociones. El cliente no espera de nosotros un mero análisis jurídico. Ni siquiera el hecho de que le resolvamos un problema o le aportemos soluciones. Espera también que vivas y entiendas su problema. Espera ver la empatía del abogado y que su asunto no es un caso más. Debemos trabajar por tanto la gestión de las emociones ajenas: de nuestros clientes, contrarios, etc.; así como las propias pues el cliente demanda una interrelacion. Aquel abogado que sepa convertir su relación con el cliente de tal modo que para este sea una experiencia tendrá mucho ganado. Bienvenidos al 3.0

La interconexión entre abogados. La inteligencia colectiva. Un gran déficit en el colectivo de abogados es el no saber aprovechar las posibilidades de la relación entre ellos. Habitualmente se equivocan los objetivos y que es lo positivo a sacar de dichas relaciones. Muchos abogados sólo identifican como positivo que sea una vía para remitirse clientes cuando esto de producirse es algo excepcional. Los objetivos que se pueden conseguir van desde relaciones estables de colaboración, situaciones de apoyo entre compañeros y lo que yo considero más productivo: el intercambio  de ideas y sinergías. Aún así esta por explorar un escenario consolidado de ganar - ganar.

La transcendencia social del abogado. La especial labor del abogado esta relacionada con la esencia de su trabajo: la defensa de derechos y libertades. Por eso casa poco la extendida figura del abogado no comprometida en la mejora de los derechos y libertades tanto individuales como colectivos. Esta discrepancia es rápidamente percibida por la ciudadanía generando una situación a resolver. La abogacía como colectivo debe recorrer un camino que resuelva esta divergencia. Esta es una labor esencial de la abogacía institucional aunque también ha de ser un trabajo individual.

Especial atención a la comoditizacion. Hay quien piensa que va a ser un escenario de futuro en la prestación de determinados servicios jurídicos. Se trata de un tema conflictivo y de importantes discrepancias pero aunque personalmente no me guste no podemos descartar que sea un escenario que se produzca.

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